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Cuando por fin hemos
tamado la decisión de hacernos con un cachorro, las primeras
preguntas que acuden a nuesra mente son: ¿Qué cachorro compro? ¿Adónde me
dirijo?
¿Estará sano? ¿Que cuidados necesita?. Todas éstas cuestiones son las que
vamos a tratar
de resolver en esta sección pero, aún así, es probable que quede alguna duda
sin respuesta.
Por ello recomendamos siempre acudir al profesional veterinario que es quien
mejor nos
podrá asesorar. Seguro que muy cerca de tu casa hay alguna clínica veterinaria
y, sin ir
mas lejos, delante de tus narices tienes también un consultorio virtual (mira
el panel de la
izquierda) atendido por un equipo de veterinarios que intentarán resolver tus
dudas; pero no
olvides que una vez tengas tu nueva mascota tendrás que llevarla a tu clínica
de confianza
y SERA TU VETERINARIO EL QUE MEJOR PODRA ASESORARTE y el que velará por su
salud.
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Saber elegir el cachorro es una cuestión muy
importante, dado que el cachorro que compremos hoy se convertirá mañana en un
perro adulto, y hay que tener en cuenta las posibilidades con las que contamos.
Tenemos que considerar varias cuestiones:
-
De cuánto tiempo vamos a disponer al día para dedicarle al perro
(paseos, entretenimiento, acicalado, aseo, ...). Todos los perros necesitan
salir a la calle, aunque algunos más que otros, y por ejemplo los perros de
caza son muy nerviosos y necesitan mucho paseo,
los perros grandes generalmente necesitan más ejercicio que los pequeñitos,
los pequeñitos a veces ni siquiera hay que sacarlos de casa; asimismo los
perros de pelo largo exigen más cepillado y cuidado diario, ....
-
Las dimensiones de nuestra vivienda, y si disponemos de jardín, terraza
o similar, no podemos tener un perro de 60 Kg y un metro y medio de alto en una
casa de 20 metros cuadrados, pero si en un jardín, aunque determinadas razas
muy nerviosas probablemente salten
cualquier valla que les pongamos y se escapen...
-
La edad del futuro dueño del cachorro, ya que una persona mayor o un niño
pequeño probablemente no sean capaces de dominar a un perro de gran tamaño...
-
La importancia que le demos al contenido de la vivienda, ya que cualquier
cachorro destrozará al principio bastantes cosas, y hay que considerar la
posibilidad de elegir un perro de edad ya adulta, lo que evita bastantes
problemas; los perros de pelo largo dejan pelos en todos lados...
-
Que el carácter de la raza en concreto se ajuste a nuestras necesidades,
por ejemplo los perros de razas nórdicas son muy independientes y poco
obedientes, sin embargo los otras razas son
muy apegadas, juguetonas y exigen atención contínua , ... |
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Una
vez decidido el cachorro que vamos a comprar, hay varias opciones. Podemos
dirigirnos a un criadero, a un particular o a una tienda de animales, o en otro
caso a un albergue o perrera. En cualquier caso debemos observar siempre en qué
condiciones nos entregan al cachorro. Un perro
apático, triste, delgado o con parásitos externos (pulgas,
garrapatas...), con diarrea o síntomas de resfriado, tiene todas las
probabilidades de no estar sano, con lo que es muy posible que nos dé
problemas. El cachorro debe
entregarse con un certificado o cartilla de vacunación expedido por un
veterinario, no es válido un papel en el que se haya apuntado la vacuna puesta,
dado que ningún veterinario reconocería semejante “documento”. En función
de la edad el cachorro deberá tener puesta ya alguna vacuna si tiene más de 4
semanas y debe estar correctamente desparasitado. En caso de no saber qué debe
tener, siempre nos dirigiremos al Veterinario, que es el que mejor nos puede
informar, e insisto, es siempre mejor prevenir que lamentar, una vez adquirido
el cachorro es más difícil reclamar que antes de cogerlo. En caso de ser un
perro de raza pura y con pedigree, al entregarnos el cachorro deberán darnos
también ese pedigree (que es el árbol genealógico del perro), o bien un
resguardo de inscripción en el Libro de Orígenes Español o una fotocopia del
mismo para recogerlo nosotros, ya que es el único documento que acredita la
autenticidad de la raza. En el año 2000 ha cambiado la ley, y los cachorros
deben llevar puesto el microchip de identificación para poder inscribirlos en
el L.O.E, por lo que habrá menos fraudes. Pero también debemos tener
en cuenta que desgraciadamente no todo el mundo es honrado a la hora de
entregar un cachorro de una raza
determinada, y que si no somos unos expertos es mejor dejarse asesorar por un
entendido o acudir al veterinario para que no nos den “gato por liebre”. |
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Al realizar la compra hay que exigir siempre una factura en regla, especificando
la edad, el sexo, la raza y el precio del animal, para tener un documento legar
en que basarnos en caso de problemas. En caso de ser un particular, normalmente
no nos darán factura, pero al menos debe entregarnos un documento firmado
responsabilizándose del estado en que se entrega al cachorro. En determinados
sitios dan una garantía, hay que leerse muy bien todas las condiciones de la
misma, sobre todo la letra pequeña. Hay determinadas razas, como el Pastor Alemán
o el Rottweiler, que para inscribirse en el Libro de Orígenes Español y poder
tener el pedigree en regla deben estar tatuados por el Club que corresponda, es
mejor informarse directamente en la Real Sociedad Canina a qué razas afecta
esta medida. E insisto, si no estamos muy seguros de lo que vamos a comprar, hay
que tener muy claro que no es un electrodoméstico, sino un ser vivo, y que si
nos encariñamos con él y luego hay problemas, cuesta mucho más trabajo
cambiarlo que una lavadora. Por eso siempre hay que dejarse asesorar por gente
conocedora del tema, y mejor antes de la compra que después.
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- Deben disponer de
espacio suficiente para moverse con libertad (no es correcto ni sano
tener a un perro de tamaño grande todo el día encerrado en la terraza de un
metro cuadrado), y se les puede acostumbrar a que en determinados sitios no se
debe entrar. Los cachorros entienden desde pequeños lo que se puede y no se
puede hacer, pero hay que ser muy constantes y tener disciplina. Si no se puede
subir a la cama, es nunca, no hoy si, mañana no, porque al final hará lo que
quiera.
En
función del pelo también exigen más cuidados los de pelo largo, aunque un
cepillado diario es conveniente para cualquier raza. De todos modos nuestro
veterinario o el peluquero canino nos pueden asesorar sobre los cuidados
concretos que necesita cada raza.
- Todos los cachorros
son muy juguetones, y algunos muerden mucho al jugar. Esto es normal,
pero no hay que consentir al cachorro que nos haga daño, ya que él muerde
hasta que protestemos. Y dentro de un año será un
perro grande, que si que nos puede hacer daño. Por eso hay que marcar
unos límites y no dejarles que los pasen. Y hay que tener en cuenta el tamaño
del cachorro a la hora de comprar juguetes. Un Pastor Alemán es fácil que se
trague una pelota pequeña, mientras que una del tamaño de las de tenis no dará
problemas. Si le damos al cachorro una zapatilla vieja para jugar es probable
que volvamos a casa y nos encontremos con que se ha comido los zapatos de cuero
de 15.000, ya que él no distingue entre lo nuevo y lo viejo. Por eso los
juguetes del perro deben ser exclusivos,
si le dejamos que se coma un peluche probablemente se comerá todos los de la
casa.
- A la hora de acostumbrarles
a realizar sus necesidades los perros han de ser enseñados. Al
principio, y hasta no estar completamente vacunados, el veterinario no nos va a
permitir sacar al perro a la calle, por lo que tendrá que hacerlo en casa. Se
les puede enseñar a no hacerlo en determinados sitios, y a veces funciona mojar
unos papeles de periódico en un pis y llevarle al periódico cada vez que se
agache a hacer algo, aunque ya haya empezado. Da más resultado premiar cuando
lo hacen en el papel que castigar cuando no lo hacen. Y no sirve de nada
restregarle la nariz en una caca que se ha hecho en el salón o regañarle a la
media hora de haberlo hecho, ya que en 5 minutos al perro se le habrá olvidado
lo que ha hecho y no relaciona la regañina con el pis o las heces. Exige mucha
paciencia enseñar, y cuando pueden salir a la calle hay que empezar de nuevo,
siempre teniendo en cuenta que funciona mejor hacer caricias cuando lo hacen
bien que regañar cuando lo hacen mal. |
En
la siguiente página trataremos del importante tema de la ALIMENTACIÓN

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